CRÓNICA 6 O DE URINARIOS QUE HABLAN (2.ª PARTE)
No cito a nadie porque a todos cito.
Ensayo y error o algo así, ensayo o crónica o ida de olla o...
Voy a tomar café. Lo hago unas 8 veces por sesión del seminario; por el café, pero sobre todo por los compas que nos lo regalan junto a panecitos. Es la bomba: no cobran el seminario, montan todo y encima nos regalan panecillos y café. Jajajaja! Esto es Chiapas. Total, que me la paso orinando y haciendo chistes en la cafetería monocafeínica.
Mientras espero a hundir mi panecillo en el café, ese se vuelve y descubro que tiene ojos y boca, tipo dibujos animados polacos hechos de plastilina:
− Oye, mi cuate, que tú me vas a manduquear, pero mientras escucha mi tesis titulada: La nueva prisión, la pena y la estepa, y de subtítulo el miedo hijo del control o albercas de agua chapoteada, ¿qué te parece?−
− Bueno, ya empezamos − me digo yo. Un pelícano y ahora el panecillo, ¿será que se me sube la cafeína a falta de vino o cerveza en los dos últimos meses? Ni le contesto; lo hundo en el café y pa dentro. Entonces pasa lo irremediable. Tengo la voz metida dentro, es más, se me mueve el estómago mientras escucho:
− Pastorear el miedo y las barras de pan, como metáfora del control y la dependencia; si ya no hacemos el bollo de pan con nuestras manos ni tenemos la libertad de dar forma a lo que producimos, entonces ¿qué nos queda sino esperar a que llegue el panadero oficial a nuestra puerta?
− Uy, uy, uy... -me digo- si empezamos con las metáforas “barriguiles” ¿dónde voy a acabar? Mejor me tomo todo el café a ver si lo ahogo; pero en el mismo momento que levanto el vaso el café adopta la forma de una cara sonriente que empieza:
− Pero no diga nada, que los que pastorean no saben que el trigo huele diferente antes de la recogida y los que fiscalizan nuestro deseo desconocen el calor que vibra en un abrazo en mitad de la tundra de la globalización. Los que intentan gobernar la nueva prisión llamada Sistema Mundo no intuyen el poder nuclear que asiste a la moral, la fuerza creadora que participa de la dignidad humana, la sanación global que encierra la ética de lo comunitario.
Bueno, era lo que me faltaba, ahora un café hippy. Lo dejo de vuelta en el mostrador y voy corriendo a la letrina a ver si en un ejercicio de intestinal me libro de las nuevas voces gastronómicas.
Me siento en la taza y es el papel higiénico que sigue con la charla. Total que me relajo y me rindo ante tan perversa persecución:
− Cuando la razón por sí sola se demuestra incapaz de llevarnos hasta la felicidad global, sólo nos queda la conciencia múltiple del placer. ¿O no? -me pregunta.
− Mira, colega -le digo así para intimidar- yo ya no sé si estoy para conciencia o para bacallao á grella, pero placer, placer... -y hago el uso normal que uno debe hacer de dicho elemento higiénico, pero al tirar de la cadena escucho al agua decirme:
− Todo vive, todo tiene corazón y el todo se rige por leyes superiores al mercado y al estado, para qué seguir cargando mochilas llenas de miedos y exigenciasssssss...
− Mira, se acabó, si un trozo de pan puede hacer una tesis yo también -le grito al baño, al señor que me cruzo al salir del wc y al vaso de café que me espera todavía en el mostrador. − Mi tesis-aportación-ponencia es bastante sintáctica, sintética, cotáctica y sinética. 4 palabras: EL CAPITALISMO NO SIRVE
PD: Off micro o de cuando charlamos en los urinarios: transformar la solidariedad en fraternidad, dejar de apoyar para empezar a compartir, de ser un nosotros-ellos para conformar un nosotras múltiple, quizás sea la alternativa que más gusto me da.
ZAPATISMO O GRIPE
LOKONUK, un panecillo, un trozo de papel higiénico, la cisterna y el vaso.
San Cristóbal de las Casas, 2 de enero de 2010