CRÓNICA DEL FINAL
Última jornada del foro; inicio de un viaje sin hoja de ruta ni calendario. Se acaba el festival de la palabra y empieza mi viaje particular: quizás Oaxaca a comunidades en resistencia, quizás restos de la APPO, quizás un viaje a los huicholes del norte que pueden estar interesados en nuestro trabajo, quizás... lo seguro es el poso rebelde que me llevo de estos días en el Seminario Internacional; de búsquedas y preguntas, juntas de buen gobierno, autonomía y territorialidad, comunitarismo y democracia realizada.
SMS, facebukes y otros poemas:
- SMS que me manda un cuate desde la argentina: “niño, estamos ante una nueva forma de política basada en la realidad y en una concepción del poder activa y con vida de verbo. Ciao bacallao.”
- Leo en mi facebuke algo que responde una colega clown de chile: “necesitamos una nueva escucha, esa que implica comprender a la otra sin dejar de sentir la fuerza de lo que nos nace de dentro pero superando la confrontación directa y asumiendo la polaridad de los contrarios. Bicos ricos.”
Una vez más, el zapatismo me reúne y me reúne como un puzzle humano que se reinventa a cada paso. Me transformé en un arte de una elite sin fronteras ni clases, coprotagonista de la historia que vendrá, en esta universidad de la tierra. Celebro, me emociono en la teoría; esa que se dio en forma de festival en la Grecia que nos parió.
Lloro en latín, en galego, en tojolabal la fiesta de esta reinvención del mundo.
El EZLN ha cerrado durante tres días los caracoles; en las calles se habla de tropas mexicanas atrincheradas, de movimientos civiles radicales amenazando con grandes acciones y tomas de palacios, televisiones y carreteras. Y terceras vías campesinas que piden que no corra la sangre sino la justicia, mientras el capitalismo se devora a sí mismo a imagen y semejanza del Goya más oscuro y preclaro. Los y las zapatistas sin estar presentes están y son el corazón y la pluma de corazones irreductibles que levantan teoría revolucionaria.
Nada agradezco porque todo debo.
Y falta lo que falta, pero lo que importa es lo importante. Así que, mientras los foros vuelan mundos y cielos por descubrir, Lokonuk se dedica a hacer juegos con los compas de una comunidad tzotzil; magia y risas que me hermanan con un compa de 12 años llamado Armando que me roba el corazón y la Palestina de Nablus del pasado abril. Puente y metáfora, se va caminado con ella puesta sobre sus ropas tradicionales de los altos de Chiapas llenos de azules brillantes.
Un átomo de poesía y una risa rebelde.
Me voy.
Lokonuk,
San Cristóbal de las Casas, 3 de enero de 2010